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Algunas de las obras no se exponían desde hace veinte años

El Museo de Bellas Artes San Pío V de Valencia invita a los espectadores a "descubrir" un Joaquín Sorolla "distinto" al de sus obras marítimas más tradicionales y recorrer la evolución artística y los géneros usados por el pintor valenciano en sus épocas de estudioso, intelectual e intimista.
La colección, expuesta en dos salas contiguas, incluye 40 obras de tamaño, estilo, época y temática muy diversa, sobre todo retratos de amigos y familiares y paisajes no marineros, que reflejan al "Sorolla de las marinas, al institucional, al de la pintura ortodoxa religiosa, al de los bodegones y al intimista y retratista".
Así lo ha explicado el secretario autonómico de Cultura, Rafael Ripoll, en una visita matinal para los medios de comunicación, en la que ha expresado su deseo de que la sala Sorolla se convierta en un "acicate cultural" que sirva de "reclamo turístico", para turistas tradicionales, cruceristas y usuarios del AVE.
Este recorrido "permite descubrir los muchos Sorollas que hay en Joaquín Sorolla" y conocer al pintor "desde el punto de vista didáctico", según Ripoll, para quien esta sala "cumple la voluntad" del propio artista que en numerosas ocasiones mostró su deseo de exponer en el Museo de Bellas Artes.
De hecho, la primera obra de la colección fue el cuadro "Los abuelos de mis hijos" (1905), donado por el propio artista al museo en 1919 y en la que retrata a sus suegros con familiaridad y cariño.
Por ello, el asesor de Consorcios de Museos, Felipe Garín, ha considerado que "no es forzado tener una sala de Sorolla" en el San Pío V "porque el propio pintor así lo quería".
La primera estancia ofrece un recorrido más o menos cronológico con su obra más temprana, "Bodegón" (1978), que pintó con 15 años, sus trabajos como opositor al pensionado de Roma ("La bendición de Isaac" (1883), sus obras ya desde Roma ("Bacante en reposo" (1887) o sus estudios sobre cabezas del pintor Velázquez).
También se exponen paisajes de sus viajes destinados a completar su Visión de España para la Hispanic Society como "Fuente de Neptuno en La Granja" (1907), "Sierra Nevada" (1910) y "Paisaje de Oriamendi" (1912).
Grandes obras como "La Grupa" (1906), en la que retrata a sus hijos Joaquín y María, y "La familia Granzow" se incluyen en este espacio, junto a retratos "más profesionales".
Esta estancia de paso a una sala con obras más intimistas del autor, retratos de amigos como su marchante "El conde de Artal" y su médico "El doctor González, médico de Jávea" (1905) y de familiares como sus suegros ("Los abuelos de mis hijos"), su mujer ("La esposa del pintor"), su hermana ("La hermana del pintor") o su hija, "María Convaleciente" (1907), que pone imagen al catálogo.
Aunque no muy abundantes, hay pequeños ejemplos de su pasión por el mar como "Marina. Puerto de Valencia" (1882) y "Playa de Valencia. Pescadoras" (1928) y unos "guiños" a sus grandes amigos, Mariano Benlliure ("Lucrecia de Arana" y "Jose Luis Benlliure de Arana") y Vicente Blasco Ibáñez ("Boceto de cartel para diario El Pueblo").
La exposición incluye la muestra temporal de tres cartas de Sorolla a su amigo Pedro Gil, que forman parte de una colección de más de 250 misivas y dispone de un catálogo propio en tres idiomas -castellano, valenciano e inglés-, réplicas del mismo en italiano, francés y alemán, además de un tríptico y una página web.
La directora del Museo, Paz Olmos, ha señalado que algunas de las obras hacía "más de 20 años que no se exponían", ha incidido en que la cartelería de cada obra "va más allá del contenido artístico porque explica el por qué de cada cuadro" y ha destacado que el catálogo de Sorolla "inicia una línea de monográficos de otros pintores valencianos".
EFE



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