solidaridad con la familia
Cuando practicamos un valor dentro de casa con la familia, luego nos resulta más fácil de poner en práctica con las personas a las que conocemos menos. Por eso para ser solidario, hay que empezar por la familia con pequeños detalles hacia tus padres, por ejemplo realizar alguna tarea de casa como poner la mesa o hacer la cama. Muchas veces por pereza, no lo hacemos pero es la mejor manera de poder practicar la solidaridad fuera de casa.
Pero no solo podemos ser solidarios en la familia realizando tareas, también lo podemos ser dedicando nuestro tiempo a los demás, por ejemplo si un hermano necesita tu ayuda para algo, también tienes que saber ser solidario si entre la familia no hay un acuerdo para realizar alguna cosa y debes ceder con el fin de ayudar tus familiares.
A veces, cuesta ser solidarios con la familia porque hay mucha confianza y puedes decirle al otro que lo haga por tí o puedes empezar una pelea. Justo esto es lo que tenemos que intentar evitar para ir "alimentando" poco a poco nuestra solidaridad.



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